Así que acerquémonos con toda confianza al trono de la gracia de nuestro Dios.

Allí recibiremos su misericordia y encontraremos la gracia que nos ayudará cuando más la necesitemos. Hebreos 4.16

La tormenta incesante

La tormenta incesante

Era el jefe de hogar y se enfrentaba a una tormenta. La situación en el entorno parecía volverse cada día peor. No se veía venir una solución que calme su ansiedad. Sin embargo, reunió a su familia y decidieron esperar. Fueron largos momentos de incertidumbre y nadie les podía ayudar, pero Dios estaba ahí y de ellos no se olvidó.
Parece ser tu historia, o de alguien que conoces, pero esta vez, es la historia de Noé y su familia.