Así que acerquémonos con toda confianza al trono de la gracia de nuestro Dios.

Allí recibiremos su misericordia y encontraremos la gracia que nos ayudará cuando más la necesitemos. Hebreos 4.16

Sigue sus pasos

Sigue sus pasos

Continuamos reflexionando sobre esta invitación de Jesús: “Sígueme y Yo te enseñaré a pescar”.
Ayer comenzamos a pensar sobre la palabra Sígueme y vimos que Dios nos mueve a dejar nuestra zona de confort. Hoy quiero ahondar un poco más en esa palabra.
En griego, la palabra sígueme nos demanda ir al lado de alguien como aprendiz.